IDEARIO DE LOS COLEGIOS DE ESCLAVAS DE LA SANTÍSIMA EUCARISTÍA Y DE LA MADRE DE DIOS
0. CARÁCTER PROPIO
Los Colegios del Instituto Esclavas de la Eucaristía y de la Madre de Dios como escuela católica tienen por opción fundamental despertar en los niños, adolescentes y jóvenes de ambos sexos la visión cristiana de la persona, de la historia y del universo, abriendo todo el conocimiento y comportamiento humano al proyecto de vida que viene de los valores del Evangelio.
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La fidelidad a esta visión cristiana de la educación en nuestros colegios es respuesta a la experiencia de fe de la Madre Trinidad Carreras Hitos, fundadora de la Congregación, que se sintió interpelada en sus largos tiempos de adoración eucarística por la realidad social del momento a ofrecer a las niñas y niños hogares donde las religiosas, como verdaderas madres les transmitieran el amor a Jesús Sacramentado y las formaran en los valores de la vida cristiana y así, un día, llegasen a constituir hogares cristianos. |
Así, las religiosas de nuestra congregación nos dedicamos, especialmente, a la educación de la niñez y la juventud, prefiriendo los más necesitados moral, intelectual y materialmente, en cualquier lugar donde se nos necesite, empleando los medios más oportunos y eficaces, en permanente actitud de adaptación, según les necesidades de las personas, lugares y tiempos.
El objetivo esencial de los Colegios de las Esclavas de la Santísima Eucaristía y de la Madre de Dios es proporcionar a los alumnos, en colaboración con las familias y siguiendo las directrices de la Iglesia, los medios necesarios para el desarrollo armónico de todos los valores humanos y cristianos.
1. IDENTIDAD
1.1 Centro abierto a todos. Los padres son los primeros y principales responsables de la educación de sus hijos. A ellos les corresponde, pues, el derecho preferente de elegir el tipo de educación y el Centro que desean para sus hijos Por tanto, siempre en fidelidad al carácter propio del Centro:
- Queremos que todo el que desee la educación que se imparte en nuestros Colegios pueda recibirla.
- Rechazamos toda discriminación en la admisión de alumnos por razón de clase social, posición económica, creencias religiosas, afiliaciones políticas o cualidades humanas.
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1.2 Centro evangelizador. La evangelización, desde el punto de vista de la Iglesia "no es sólo predicar el Evangelio, sino alcanzar y transformar con la fuerza del Evangelio los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuerzas inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad que están en contraste con la Palabra de Dios y con el designio de salvación". (Ev.Nuntiandi.19) |

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1.3 Centro con espiritualidad propia. Queriendo ser fieles al carisma recibido y vivido por la Madre Trinidad sus centros viven y transmiten:
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Espíritu Eucarístico teniendo la relación con Jesucristo como culmen de su labor pastoral. Desde la centralidad de este sacramento trata de inculcar las virtudes de generosidad, fraternidad, entrega y servicio que de ella se desprenden y el espíritu de adoración, reconociendo a Dios como ser supremo y soberano. |
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Espíritu Mariano. Fomentando la devoción a María. Con ella caminamos y trabajamos. Miramos a María como modelo de transmisora de la fe, como modelo de disponibilidad y entrega a la voluntad de Dios y al servicio de los hombres. |

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Espíritu Franciscano que se trasmite en un ambiente de sencillez, cercanía y alegría. Procuramos la austeridad frente al consumismo y la solidaridad atenta hacia aquellos que tienen menos posibilidades que nosotros. |
2. PROPUESTA EDUCATIVA
2.1 Al servicio de la persona y de la sociedad. Reconocemos el derecho a la educación de toda persona y nuestra educación está al servicio del hombre y de una sociedad plural fundada en la dignidad de cada persona:
- La dignidad personal del hombre merece todo respeto. Está hecho para la verdad, el amor y la libertad y es acreedor a que todos los ordenamientos jurídicos le reconozcan sus derechos.
El hombre tiene derecho al pleno desarrollo de todas sus dimensiones espirituales y corporales, y por ello, a una educación integral.
- Nuestros Centros se organizan como un servicio a la persona del alumno para que conozca, interprete y transforme el mundo que lo rodea, con el fin de construir una sociedad que facilite a todo ser humano su plena realización.
- Los Centros de las Esclavas de la Santísima Eucaristía y de la Madre de Dios, Institución de la Iglesia Católica, respetuosos con las diversas opciones educativas, se ofrecen como medio real para facilitar el ejercicio de la libertad que asiste a los padres al elegir el modelo educativo para sus hijos.
2.2 Con una concepción de la “educación”. Creemos y vivimos el concepto de “Educar” como “Humanizar”; por eso asumimos que “Educar” es:
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- Desarrollar en cada una de las personas su potencial más profundamente humano.
- Acompañar a nuestros alumnos en el proceso de construcción de un proyecto personal de vida y de crecimiento personal que dé sentido a la propia existencia.
- Fomentar en la persona la unidad interior, dando claves de sentido y referentes de interpretación.
- Contagiar esperanza, haciendo creíble lo que es posible: un mundo más humano, más feliz y más digno.
- Iniciar el viaje de la vida abriendo horizontes y mostrando senderos desde una perspectiva trascendente de la persona humana y de la libertad, según el modelo y referente que supone la persona de Jesucristo.
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2.3 Con una educación en valores. Nuestros Centros deben ofrecer, en un clima de respeto y de libertad, las pautas esenciales de lo que entendemos por una vida digna.
- Creemos que educar en valores es mostrar ideales de comportamiento y de existencia que los seres humanos deseamos y buscamos en orden a nuestro perfeccionamiento como personas.
- Creemos que en el hombre hay una necesidad de encontrar respuesta a las preguntas fundamentales respecto al ser, a la vida, la existencia y al mundo.
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- Creemos que el hombre es un ser trascendente y que hay en él una apelación a la Santidad.
- Toda acción educativa, en nuestros centros, tiene que tener presente este planteamiento ya que persigue la perfección del hombre y ésta viene promovida por ellos.
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2.4 Horizontes de vida a alcanzar. Se persigue así la madurez humana potenciando todos los valores que posee el hombre como persona que es. Valores físicos, intelectuales, morales y religiosos; de forma que encuentren su raíz en la doctrina y vida de Jesucristo; se hagan cada día más conscientes del Don que han recibido en la Fe y estén abiertos a las relaciones fraternas para fomentar el amor, la unidad y la paz.
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Responsabilidad. Personal y colectiva. Entendida como el dominio de las propias decisiones y elecciones, y de sus consecuencias; es la libre y consecuente búsqueda del bien. La toma de conciencia acerca de las injusticias sociales y el compromiso en favor de una sociedad más justa y fraterna, especialmente en su entorno social |

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Reflexión. Que les capacite para tomar conciencia de sí mismos, les ayude a la interiorización y la necesaria soledad. Les disponga al desarrollo de la sensibilidad y admiración hacia lo espiritual, les posibilite mirada contemplativa para percibir más allá de la tangible realidad y ayude al educando a ser consciente de su propia realidad.
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Libertad. La educación para la libertad, entendida como capacidad de autodeterminación al bien y de compromiso con éste, se ofrece como ámbito donde, esta dimensión sea valorada y ejercida por todos. Fomentando el respeto a la “libertad” de los demás, manifestado en la aceptación del pluralismo y en el ejercicio de las libertades democráticas y, finalmente, favoreciendo el proceso de liberación interior de nuestros educandos frente a todo tipo de opresión, adoctrinamiento y manipulación. |
Justicia. Obrando rectamente de acuerdo a la razón, reconociendo la dignidad de toda persona y sus derechos legítimos y trabajando por dar y pedir a cada uno lo que le corresponde en una entrega comprometida a las exigencias del mundo actual desde la familia hasta la Comunidad Internacional.
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Diálogo, respeto y colaboración. El respeto consiste en tratar al otro de acuerdo con su dignidad de persona. Más allá de la tolerancia el respeto hace posible reconocer al otro en lo esencial como ser valioso y ponerse a su disposición. El diálogo es una actitud de apertura a dar, a recibir, a aportar y a escuchar al otro para juntos buscar la verdad, el bien y la belleza. Colaboración para trabajar de forma corresponsable y solidaria en una empresa común: sostenerse mutuamente, crecer juntos y mejorar el mundo. |
Fraternidad. Sentir y obrar como hermano de todos atendiendo a cada uno según sus propias necesidades y creando un ambiente acogedor para que todas las personas se sientan integradas en la Comunidad Educativa.
Trabajamos por crear conciencia de vivir en actitud de servicio y amistad, de solidaridad y compromiso excluyendo toda actitud violenta y fomentando la paz.
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Dimensión trascendente. Consideramos que en la formación integral no se puede prescindir de la dimensión trascendente de la persona porque creemos en el valor trasformador de la fe y en el poder educativo del evangelio de Jesucristo vividos en la comunidad cristiana |

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2.5 Semillero en el que se desarrollan. Apelando a la espiritualidad mariana y franciscana de la Institución nos resulta muy importante recuperar en nuestra labor cotidiana valores tan sencillos y tan grandes a la vez como la ternura, la bondad, la generosidad, el espíritu de sacrificio, la fortaleza, la compasión, la esperanza, la alegría...

3. PROPUESTA DE EDUCACIÓN EN LA FE
3.1 El fundamento de nuestra educación. Damos por supuesto que los alumnos de nuestros Colegios han venido a ellos por la libre voluntad de sus padres y que saben cuál es nuestra identidad. Deseamos ayudarles a crecer, a ellos y a sus familias, en este modelo educativo.
Anunciamos que Jesucristo y su Mensaje son para nosotras el mejor proyecto de existencia y que en Ellos se enraízan los valores y el clima de nuestra educación.
Vivimos la dimensión eucarística como vínculo de amor a Cristo y a los demás y vemos en María, nuestra Madre, el mejor modelo de vida cristiana.
3.2 Nuestros Centros son Católicos. Pretendemos transmitir de modo sistemático la cultura a la luz de la Fe y educar en el dinamismo de las virtudes cristianas, promoviendo así la síntesis entre cultura y fe, entre fe y vida; a través de una serie de actividades de libre opción, entre las que se incluyen la oración y la vida sacramental, complementando la pastoral educativa del Centro.
La dirección y organización de esta pastoral pertenecen al Carácter Propio del Centro.
3.3 Formación religiosa. La enseñanza religiosa escolar forma parte de la educación en la fe. Al igual que todas las demás áreas formativas, será impartida con la mayor calidad posible dentro del horario escolar.
Nos obligamos a una formación que haga posible, de una manera progresiva, la opción personal, libre y comprometida por la fe cristiana.
No imponemos a Jesucristo, pero sí tomamos la responsabilidad de dar la oportunidad y los medios para encontrarlo.
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3.4 Educación moral y fraternidad. Las Esclavas de la Santísima Eucaristía cultivamos la educación moral de los educandos de nuestros Centros en la triple dirección: personal, comunitaria y social.
Esta educación moral enraizada en el Evangelio, se orienta a promover la fraternidad, la justicia y la solidaridad entre los hombres y entre los pueblos que intentan caminar. Abierta a otras culturas hacia la fraternidad universal. |
3.5 Proponemos vivir comunitariamente la fe. Optamos por educar la fe y el compromiso a partir de la experiencia y la vivencia de una comunidad cristiana. El grupo cristiano es el medio privilegiado para avanzar en el proceso personal de la fe.
3.6 Insertas en la Iglesia Diocesana. Como Centros Católicos, formamos parte de una Iglesia Diocesana y compartimos activamente su misión evangelizadora y sus orientaciones pastorales.
4. ESTILO Y CRITERIOS PEDAGÓGICOS
4.1 Desde el respeto y la cercanía. Con un estilo de apertura, sencillez y alegría en el servicio. Acogiendo a todos y volcándonos en quienes más lo necesiten. Partiendo del educando, como principal artífice de su propia educación, teniendo en cuenta las características del hombre de hoy y de la cultura en que vive.
Ante los retos previsibles que puede plantearle el futuro, estimamos necesario que la línea pedagógica de nuestros Centros tenga las siguientes características:
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Cultivar de forma armónica, gradual y adaptada a la edad todos los componentes de la personalidad humana: intelectuales, evolutivos, afectivos, estéticos, físicos.., buscando y fomentando la unidad interior de la persona.
Poner en práctica continuamente una pedagogía personalizada y de acompañamiento que tiene en cuenta a cada educando como es y que se acomoda a las características de su propia individualidad. |

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4.2 Desarrollo intelectual. Damos especial relieve al trabajo intelectual serio y riguroso y procuramos que cada educando llegue al máximo de sus posibilidades en este campo. Seguimos una pedagogía activa, que fomente la iniciativa, la reflexión, la creatividad y la búsqueda personal de las verdades y certezas. Damos prioridad a la asimilación de las técnicas de aprendizaje sobre la acumulación de contenidos.
4.3 Favorecer los cauces de comunicación. Damos importancia al dominio de los cauces de comunicación como vehículo de entendimiento entre las diferentes culturas; a la palabra oral escrita, a la valoración de la imagen; a la utilización de los medios de comunicación social. Potenciamos en los educandos la capacidad de comprender y de expresarse creativamente en las distintas formas de lenguaje audiovisual. Buscamos una comunicación efectiva y enriquecedora del saber y del sentido de la vida
4.4 Aspecto afectivo ‑ volitivo. Acentuamos la dimensión social del proceso educativo.
- Favorecemos las diversas formas de trabajo en equipo y, a través de ellas, la cooperación, la solidaridad y el propio crecimiento.
Enseñarnos a buscar espacios de interioridad frente al continuo acoso de la exterioridad en que estamos sumergidos.
Orientamos a querer todo lo que es verdadero, justo y digno del ser humano, para tomar decisiones en libertad y responsablemente.
- Tratamos a los educandos con espíritu de servicio, con cercanía y respeto, en relación de amistad, con la autoridad que nace de la propia competencia y entrega, sin autoritarismos ni dogmatismo.
- Buscamos, que el educando se sienta feliz en su trabajo, en las relaciones con los educadores y compañeros, en todas las actividades que constituyen la vida de un Centro.
- Educamos los sentimientos ayudando a descubrir la belleza, la bondad, a admirar y a expresar cuanto hay de bueno, de valioso en las personas y en el universo.
4.5 Educamos en la conciencia crítica. Desarrollamos progresivamente el sentido crítico de nuestros educando respecto de la realidad social, cultural, científica y religiosa. Tratamos que ejerciten el análisis, crítica y discernimiento capacitándoles para la toma de decisiones. Aspiramos a una formación moral e intelectual basada en criterios sólidos y elevadores de la condición humana. El espíritu crítico se funda en el hábito de una reflexión ponderada y objetiva, así como en criterios y referentes sólidos y dignificadores.
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4.6 Educación para el ocio y el tiempo libre. Nos proyectamos más allá de la actividad académica y potenciamos el uso formativo del tiempo libre, la práctica del deporte, la organización de grupos y asociaciones, brindamos cauces a las inquietudes religiosas y sociales de voluntariado, etc. |
4.7 Atención a la diversidad. Orientamos nuestra educación hacia el desarrollo de las peculiaridades de cada persona respetando sus ritmos, capacidades y situaciones personales. Atendemos a la diversidad ofreciendo a cada uno las oportunidades y los medios para su plena realización y desarrollo. Ofrecemos la acción tutorial como herramienta privilegiada a su servicio. Y optamos decididamente por la integración.
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4.8 Visión cristiana del ser humano y de la vida. Nada de lo verdaderamente humano es ajeno a la antropología cristiana. En ella todo lo hermoso, todo lo bueno, verdadero y justo, adquiere unidad, sentido y plenitud. |

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5. LA COMUNIDAD EDUCATIVA
5.1 Configuración y pertenencia. Los profesores, padres, alumnos, personal no docente y Entidad Titular constituyen una Comunidad Educativa que debe vivir unida, ilusionada y de forma responsable, la gran tarea de educar y educarse.
La fuerza integradora de nuestra Comunidad Educativa es la responsabilidad compartida en la propuesta y realización de un Proyecto Educativo y coherente.
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- Este Proyecto Educativo fija y actualiza constantemente los objetivos y métodos de la acción educativa que realizarnos.
- Esta tarea incluye la inserción activa en su entorno inmediato, cuya promoción social y cultural debe procurar la colaboración y coordinación con otras entidades educativas.
- La responsabilidad de la Comunidad Educativa tiene que ser compartida, que mire el bien de todos y se traduzca en una participación activa y debidamente ordenada de todos los órganos de gobierno que establecen toda la actividad del Centro.
- La Titularidad del Centro reconoce a los Órganos de Gobierno del mismo las atribuciones que las disposiciones legales les confieren, dentro del respeto al Carácter Propio que aquí se establece y espera de ellos la más amplia y decidida colaboración para que dicho Carácter se verifique en la práctica.
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5.2 El educando, centro de la Comunidad Educativa. A su crecimiento y maduración, en todos los aspectos de su personalidad se orienta la actividad del Centro.
- Será motivado a intervenir activamente en todas las etapas de su formación según las posibilidades propias de su edad y a asumir las responsabilidades adecuadas a su capacidad de compromiso.
5.3 Los profesores, profesionales de la educación. Los profesores son los directos educadores de los alumnos en el Centro y con su acción complementan la labor educativa que llevan a cabo los padres.
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Son profesionales de la educación, no meros transmisores de conocimientos.
Colaboran activamente en la preparación, realización y evaluación del Proyecto Educativo.
Reconocemos a los profesores la libertad de cátedra dentro de los límites propios del puesto docente que ocupan, límites que vienen dados por las características específicas del nivel educativo en el que imparten su enseñanza y por el Carácter Propio de nuestros Centros.
Al Profesorado se le facilitarán los instrumentos idóneos para una formación permanente en el orden profesional, humano y religioso.
En la selección del Profesorado del Centro se ha de tener en cuenta el Carácter Propio que en este documento se define. |

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5.4 Los Padres y Tutores corresponsables con el Centro. Están invitados a colaborar en la buena marcha y mantener el espíritu del Centro que han elegido para sus hijos.
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- Comparten con el Centro la responsabilidad de mantener el Carácter Propio y su Proyecto Educativo.
- Intervienen en la gestión del Centro a través de los Órganos Colegiados.
- Se da gran importancia a su participación, principalmente por medio de la Asociación de Madres y Padres, colaborando en la educación integral que ofrecemos entre todos.
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5.5 Personal de Administración y servicios. El Personal de Administración y servicios constituye una parte importante de la Comunidad Educativa.
- Como los demás estamentos de ella tiene decisión de compartir todo lo que el Centro es y ofrece. Todos aportan iniciativas, entusiasmo y trabajo según las respectivas competencias y responsabilidades.
5.6 Entidad Titular custodio del Proyecto Educativo. Como última responsable de la vida del Centro:
- Establece y da continuidad a los principios que definen el tipo de educación que ofrecemos en nuestros Colegios y a los criterios de actuación que garantizan la acción educativa a estos principios.
- Facilitará plena consecución de los objetivos aquí contenidos y ello exige que todos los miembros de la Comunidad Educativa tengan conocimiento del Ideario y Carácter propio del Centro, lo acepten y colaboren en su aplicación.
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6. NUESTRO MODELO DE PARTICIPACIÓN
6.1 Participación activa, coordinada y corresponsable. Enriquece la Comunidad Educativa.
- Fundamentamos la participación en la capacidad de cada uno y promovemos la aportación de todos según las propias posibilidades y competencias para el enriquecimiento común.
- El compartir unos mismos criterios educativos garantiza la unidad y coherencia fundamentales de la Comunidad Educativa y la participación corresponsable de cuantos la formamos.
6.2 Criterios que la inspiran. La participación de los miembros de la Comunidad Educativa en nuestros Centros es diferenciada según competencias en los diversos los ámbitos y niveles de intervención. Los criterios que determinan la participación son:
- Coherencia con el Proyecto Educativo.
- Corresponsabilidad.
- Subsidiariedad.
- Representatividad.
ADOREMOS A DIOS EN ESPÍRITU Y EN VERDAD
